Historia

 

 

             Fundado el primero de diciembre de 1927, Hrvatski Sokol cumple 87 añosde prestigiosa y fructífera existencia, toda una vida institucional caminando por las lides del deporte y de la acción social y cultural. En todo ese tiempo ha servido a la colectividad croata, a la ciudad, a la región y a  Chile.

Fueron pioneros los croatas que llegaron desde la lejana Isla Brac, anclando en este pedazo desértico de Chile, entre mar y montañas. Ellos trajeron las ideas aplicadas por Jindrich Fugnor (1822-1865) y Miroslav Tirs (1832-1884), considerados los padres del Sokolismo.

De allí viene el tratamiento de hermanos, en la acepción verdadera y profunda del concepto, y es la razón por la que siempre los Sokolinos han mantenido una mística inigualable.

La generación chilena de deportistas aportó savia nueva para confundirse con los sabios y profundos conceptos del movimiento de los halcones extranjeros.Miroslav Tirs (1832- 1884), considerado  uno de los padres del Sokolismo, de origen Checoslovaco quien en su libro “Fundamentos  de la Gimnasia”, da a conocer su doctrina  de la educación física, concebida y orientada  con un criterio integrador tanto en lo teórico como en lo práctico. Buscaba alcanzar multiplicidad de objetivos: educativos, higiénicos, recreativos, competitivos, de eficacia productiva, formación ética y moral cívica y militar. En estos principios tuvo su cuna el movimiento sokolino, y de ellos sirvieron para dar origen y forma al Sokol de Antofagasta, nacido con raíz eslava de  los cultores que llegaron a esta tierra luego de haber participado en los Sokol de los imperios que conforman Croacia. La organización Sokol  nacida en Checoslovaquia, se desplegó por los Balcanes y se hizo grande en Croacia.

 De  acuerdo a lo anterior nuestra entidad entidad, no solo debe brindar a sus miembros los medios para purificar sus cuerpos mediante la práctica deportiva sino, además, dictar normas de vida que van mas allá del deporte. Nuestros socios e integrantes deben estar impregnados  de un alma fraterna, desarrollando en ella una armónica y duradera amistad. Ser un Sokol incluye el deber de ser correcto, respetuoso y tolerante, y amar el trabajo, el hogar, la patria, la humanidad. Sokol podía hacer realidad aquello de “mens sana in corpore sano “.

Debemos emular a muchos de los croatas que llegaron a Antofagasta y que habían hecho deporte al amparo de la organización Sokol y nos lograron  inculcar  estos principios. Por eso, debemos respetar, recordar emular y amar a nuestros ancestros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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